miércoles, 25 de abril de 2018

El piloto es el responsable (3º parte)


            Propongo otra manera de entender la responsabilidad que me han transmitido:

Responsabilidad = Respons-habilidad = Habilidad de respuesta

            Esta forma de ver la responsabilidad me ofrece más oportunidades, me abre posibilidades, pues hay involucradas en esta interpretación emociones diferentes a la anterior interpretación. Aquí me encuentro parado en la posibilidad, en la liviandad, en la libertad. Y son justamente estas emociones las que necesito para elegir hacerme responsable desde el bien-estar.
            Aquí podemos distinguir claramente entre obligación y responsabilidad, ya que en la obligación no hay ni liviandad ni libertad. Y después de todo ¿quién dice que estamos obligados?
Desde aquí, desde este lugar, cuando elijo hacerme responsable por algo estoy eligiendo responder, tener respuesta ante las circunstancias, ante lo que se presente, guiando que eso por lo que me hice responsable vaya hacia donde tiene que ir o llegue a donde tiene que llegar. Tiene lo estimulante, libre y desafiante de andar en ese espacio de incertidumbre, de no saber que va a suceder y ver como voy a responder a eso.
Cuando elijo hacerme responsable por algo estoy creando un nuevo mundo, estoy teniendo en mis manos el poder de construir el mundo que quiero para mí, ya que estoy eligiendo de qué cosas quiero hacerme responsable, de qué cosas son importantes para mí.
Entonces qué gran diferencia hay si elijo hacerme responsable por ejemplo de mi felicidad, de mi salud, de mi bien-estar, de mis relaciones, de mi situación económica, etc.
Pero cuidado, no es que por hacerme responsable esté el resultado garantizado, no sé lo que va a suceder, pero si sé que voy a estar presente a eso para tener una respuesta, como cuando estoy volando no sé si el viento va a soplar más fuerte, con ráfagas, pero si lo hace moveré pedales, palanca, potencia, lo que crea conveniente como la respuesta más adecuada.
¿Que generamos si no nos hacemos responsables? Nos transformamos en víctimas de las circunstancias y desde el lugar de víctima sufrimos y no tenemos disponible acciones, creemos que no podemos hacer nada, que es lo que nos tocó. La víctima tiene todo un discurso, toda una explicación para justificar lo que le pasó, a la víctima las cosas le pasan. Pero son solo explicaciones, con ellas o sin ellas nada cambia.
Interpreto al responsable como el hacedor y a la víctima como el espectador, uno juega el partido, el otro ve como otros lo juegan. El tema es cuando ese juego es nuestra vida, ¿voy a perderme la posibilidad de jugar mi juego?

domingo, 8 de abril de 2018

El piloto es el responsable (2º parte)

¿Qué es ser responsable? Culturalmente cuando hablamos de responsabilidad, le damos a esta palabra una carga, consideramos tener responsabilidades como algo pesado. Es algo común escuchar decir:
·       ´´yo no quiero responsabilidades``: aquí vemos una declaración donde la persona evita las responsabilidades, culturalmente solemos interpretar que las responsabilidades atentan contra la libertad (preso de sus responsabilidades).
·       ´´tantas responsabilidades te da mucho estrés``: el estrés aparece ligado a las responsabilidades, pero a mi entender el estrés tiene que ver con como estamos viviendo la responsabilidad, si la vivimos desde el esfuerzo o desde el disfrute.
·       ´´me siento esclavo de mis responsabilidades``: las responsabilidades comandan mi vida, vivo las responsabilidades como obligaciones y les cedo el poder sobre mí, creyendo que no tengo alternativa.
·       ´´con semejantes responsabilidades no se puede ser feliz``: desde este lugar creemos que la felicidad es algo que nos pasa, es una circunstancia, pasó esto entonces soy feliz, y si no pasó entonces no soy feliz. La trampa de esta frase está allí mismo, en la frase, si con responsabilidades no puedo ser feliz, ¿cómo voy a hacerme responsable de mi felicidad? Y así seguimos alimentando lo mismo. Yo, en cambio, creo que la felicidad es una elección, un modo de vida, por lo tanto puedo ser feliz o no serlo con responsabilidades o sin ellas.
·       ´´la responsabilidad es un dolor de cabeza``: El interpretar que es un dolor de cabeza nos está mostrando desde dónde se está viviendo esa responsabilidad. La responsabilidad, es responsabilidad, es una elección, pues uno elige hacerse responsable por algo.
·       ´´llevo la carga de la responsabilidad sobre mis hombros``: llevo la carga, el peso, la cruz, distintas maneras de manifestar lo que representan las responsabilidades.
Esta manera de interpretar a la responsabilidad está bien instalada en nuestra cultura y desde este lugar puedo entender el evitar las responsabilidades o el hacerse responsable. Honestamente, no creo que nadie quiera ni un dolor de cabeza, ni sufrir de estrés ni privarse de la felicidad. Pero, ¿es esta la única interpretación? ¿y si hay otra interpretación que me resulte más poderosa? 

miércoles, 10 de enero de 2018

El piloto es el responsable (1º parte)



Yo personalmente entiendo al piloto asociado con un hacer, como alguien que ejecuta un verbo, que en este caso es el de pilotear. No es alguien que estaba caminando y justo se tropezó y cayó en un avión, y ahora es llevado por el avión quien sabe hacia dónde, no, eso no es un piloto. Un piloto es alguien que disfruta de volar y que pasó por un aprendizaje para poder hacerlo, que seguramente habrá pasado por cosas que no le salieron hasta que haciéndolas comenzaron a salir bien, alguien que en ese aprender probablemente haya pasado por miedos, enojos, frustraciones, alegrías, sorpresas, y otras emociones que fueron parte de ese proceso de convertirse en piloto. Por lo menos así fue para mí.
Como piloto, conozco de aeronáutica, meteorología, técnicas de vuelo y  seguridad aérea, y dado que tengo esos saberes, me considero el responsable por el vuelo que voy a realizar. Esto quiere decir, por ejemplo, que si estoy por volar pero algo de la meteorología no me gusta, soy yo el que elige si despegar o no; o si en el descenso para el aterrizaje algo no me gustó, soy yo el que elige si aterrizo o si pongo potencia y vuelvo a subir. En esta manera de hacerme responsable incluyo mi cuidado.
Otra alternativa sería no tomar la palanca de mando del avión y viajar como pasajero, como un observador, en este caso no me hago responsable por el vuelo. Mucha gente vuela de esta manera, y eso está bárbaro. El tema es que a los que somos pilotos nos gusta comandar el avión, disfrutamos volando, pero del vuelo que nosotros mismos estamos generando. Sentimos los vientos, ráfagas o térmicas y nos gusta ir resolviendo como guiar al avión en esas circunstancias.
Con la vida, o mejor dicho con el vivir, pasa algo similar, puedo estar volando mi propio vuelo o puedo estar volando el vuelo de otro, esto es: puedo vivir haciéndome responsable por vivir la vida que quiero vivir o puedo vivir como si no fuera dueño de mi vida, sobreviviendo, esperando que los vientos soplen a mi favor, víctima de las circunstancias. ¿Estoy viviendo la vida o estoy siendo vivido por la vida? ¿Estoy viviendo o sólo estoy con vida?

Pilotear mi vida es una elección, es lo que yo elijo, pero para poder elegirlo hay algo que tiene que suceder primero, y es precisamente el poder distinguir que hay al menos estas dos interpretaciones diferentes. Elijo ser el responsable por mi vida o elijo ser víctima de las circunstancias, cómodo en la incomodidad.

Mantenimiento y chequeo pre-vuelo (final)

En cuanto a un buen descanso, si me alimento bien y si tengo una buena actividad física, me ayudan en mucho. Si a esto le sumo el soltar l...