miércoles, 4 de abril de 2012

Estar en las nubes


Niebla en la mañana de este domingo. Mientras espero se disipe un poco comparto mates, conversación y risas con otros locos que eligieron, como yo, estar un domingo a las 8 de la mañana en el aeródromo. Ya despejado, y luego del chequeo, pongo en marcha a Caleu, calentamos y nos dirigimos hacia la pista. Potencia a tope, carreteo sobre la pista, cuidando el ala izquierda, pues tenemos viento de ese lado. Velocidad. Soltamos el suelo, las ruedas siguen rodando, pero en el aire.
Arriba hay nubes, con Caleu nos sonreímos y ascendemos, no se si él es mi cómplice o yo soy el suyo. Subiendo quedamos dentro de la cola de una nube, es espesa, no vemos nada, es un gris con mucho de blanco, muy intenso, es hermoso y a la vez siento esa parte de susto que suele dar cuando hacemos algo que está fuera de nuestra zona de comodidad, de las cosas que sabemos, que conocemos. Son dos, tres o cinco segundos que el corazón se detiene, la respiración es profunda, honda, luego, muy pronto estamos fuera y viendo nuevamente. Es ese placer con desafío y aventura.
Ahora estamos sobre las nubes, y lo primero que encuentro es que arriba de ellas hay cielo, sol, libertad, inmensidad y belleza. Desde el suelo está nublado, desde aquí no.
Estoy en las nubes, me divierte la idea, estar en las nubes es magnífico, por lo menos para mí. Pienso:¿que pasa cuando alguien nos dice que estamos en las nubes? ¿que quiere decir? Pues se le dan muchos significados a esta frase:
       -para algunos estar en las nubes es estar distraído.
       -para otros significa perder el tiempo.
       -otros piensan que en las nubes están los tontos.
       -estar en las nubes es estar despistado.
       -y para completar podría ser: estar en las nubes es no vivir en el mundo real y pensar que todo está bien y es perfecto y maravilloso.(me encanta)
Podemos decir que un músico está en las nubes, que un pintor está en las nubes, pero ¿acaso no es ese un buen espacio para crear?
¿Quienes somos para juzgar a los demás? ¿Quien nos dio autoridad? ¿Que queremos cuando opinamos sobre otro? ¿Nos damos cuenta de que las opiniones que emitimos son nuestras, que tienen que ver más con como vemos el mundo nosotros, que con el otro? A veces pienso que actuamos desde creer que tenemos la verdad, creyendo que lo que nosotros vemos es lo correcto. ¿Cómo nos relacionamos con los demás desde este lugar? ¿y si lo correcto no existe? ¿si solo tenemos distintas opiniones? Y por último, ¿si legitimamos al otro con su opinión? Hacemos el mundo en el que vivimos desde nuestras acciones, podemos empezar a elegir antes de actuar, de opinar.
Estar en las nubes me resulta muy agradable, un lugar para disfrutar, un espacio para encontrar la armonía, un sitio donde soltarme. ¡Que bueno que es estar en las nubes!
Bajamos la potencia, el motor regulando, haciendo un espiral voy perdiendo altura, observo y me impregno de todo lo que veo y siento, distingo la pista, me dirijo a ella. Un aterrizaje hermoso, que lindo que es aterrizar con viento cruzado. Despego nuevamente, solo para disfrutar de otro aterrizaje.






miércoles, 8 de febrero de 2012

Cuatro cielos


Estoy con Caleu en la cabeceras 03, listo para poner potencia y salir al aire. Miro el reloj, solo nos quedan treinta o cuarenta minutos para volar, luego se viene la noche, así que decido aprovechar cada minuto, potencia a full y arriba.
La serenidad y armonía que suele tener el aire del atardecer se hace presente, es como un manto de paz, belleza y libertad que cubre todo, es como la sonrisa de un niño que tiene ese enorme poder de contagiarte su alegría. Estoy aquí arriba y todo transcurre despacio, hay una temperatura agradable y muy poco viento del norte. Todo mi ser se impregna de esto tan maravilloso que encontré aquí.
Observo para disfrutar, encuentro un molino y me quedo con él, desde arriba le dibujo un giro bien escarpado hacia un lado y luego hacia el otro, jugando, divertido, vuelo y a la vez juego a que vuelo. A lo lejos se ve toda esa cosa enorme de cemento que es la ciudad, la catedral se destaca con sus puntas y un poco mas allá el Río de La Plata.
Veo a mi izquierda al sol queriendo esconderse, giro para verlo de frente y entonces me doy cuenta de lo que no había distinguido, hago un giro de 360º para verlo todo. Hacia el oeste se encuentra el sol, esa poderosa bola naranja que todavía ilumina ese sector de cielo y dice: aquí es de día. Por el sur un gris intenso, pesado, nubes de tormenta, amenazantes. La luna, llena, en el este, con el cielo mas oscuro, trayendo la noche, posando bellísima. En el norte cielo despejado, de un lado claro y del otro oscuro, pero totalmente despejado. Esto es fascinante, estoy inmerso en este regalo recibido, cuatro cielos diferentes, pero que a la vez son un solo cielo.
Pienso que puede que algunas veces veamos nuestro futuro así como tormentoso, debido a algo que nos sucedió o que nos está sucediendo, algo como perder el trabajo por ejemplo, que no podamos ver más que ese sector de cielo grisáceo, y puede que nos enojemos o nos resignemos ante esto.
Quizás en otras oportunidades estemos pasando por circunstancias diferentes, que las cosas no salen como queremos, que veamos oscuridad y tal vez nos de miedo esa oscuridad.
¿Que nos pasa con estas cosas? ¿Que estamos mirando? ¿Como las vivimos? ¿Que hacemos con ese enojo o con ese miedo? Por ahí nos sintamos atrapados, reaccionando ante lo que nos pasa. Hay para mí una gran diferencia entre accionar y reaccionar, y es que en el accionar habita la libertad, en el accionar yo elijo que quiero para mí, no podré elegir las circunstancias, pero si puedo elegir que voy a hacer con ellas.
Si podemos observar las cosas desde otro lugar, girar 360º para ver los cuatro cielos que están disponibles, tal vez entonces tengamos a nuestro alcance ver que las cosas no son trágicas o terribles, si no que nosotros les dimos esa interpretación, pero las podemos cambiar, y entonces, viviéndolas desde otro lugar encontremos un aprendizaje para nosotros y podamos re-direccionarnos.
Nosotros somos los que podemos ver que cada uno de esos cielos, no es más que una parte del cielo,  nosotros somos los que piloteamos nuestras naves, los que sostenemos la palanca de mando y los que elegimos hacia donde dirigirnos.

viernes, 27 de enero de 2012

Incertidumbre



Considero que algo que hace mágico el volar es justamente la incertidumbre. Disfruto mucho de volar, en el vuelo el medio es el aire, este aire a diferencia del suelo, no es algo que está fijo y quieto. Hay aire fresco de las mañanas, aire digamos que esperanzado, anunciando todo un día por delante; aire de verano, en esos horarios del mediodía, aire agobiado por el calor manifestándose vigoroso, despertando mis sentidos, poniéndome en alerta. Ese no  saber  si va a cambiar el viento, si pueden venir ráfagas, si vamos a agarrar una descendente, o si una ascendente no nos va a dejar bajar. A veces tendremos esos vuelos de seda, prolijitos e impecables, sin una gota de viento, otras tendremos que corregir la deriva por el viento lateral. A veces nos costará ascender y otras aterrizar, tal vez tendremos que aterrizar con viento cruzado, esos aterrizajes con adrenalina extra, en que tendremos un ala bien abajo y apoyará primero la rueda de un lado, luego la del otro  y por último la de nariz.
Pero por otro lado, pareciera que esta incertidumbre que tanto sabor le da a mi volar, socialmente la consideramos como algo no grato, es como que está mal no saber que va a pasar o que vamos a hacer. La incertidumbre vendría a ser algo como una maldición. Vemos valor en la seguridad, creyendo que esta seguridad nos protege de algo malo que nos pueda pasar, de que nos lastimemos, de que nos golpeemos, de que nos decepcionemos, de que perdamos. Esta seguridad es como una cápsula, dentro de la cual estamos protegidos, lo cual puede resultarnos muy cómodo. El riesgo para mí es que esta cápsula se transforme en una especie de jaula, que nos tenga atrapados, porque si prendemos la luz para ver con mayor claridad, puede que nos demos cuenta de que si quiero crecer no voy a entrar en esta cápsula, de que para aprender algo, ese algo está afuera de ella. Este escudo aparente que por un lado nos protege, también nos limita. ¿Cuántas cosas dejamos pasar o nos privamos de hacer  por no saber como saldrá? Cuando digo esto pienso en situaciones como:
 -muero de ganas de invitarla a salir, ella me gusta, pero ¿yo le gustaré?, ¿y si me dice que no?
 -tengo la posibilidad de trabajar en forma independiente de mi profesión, pero, ¿ganaré lo suficiente?¿y si no consigo clientes?¿y si me va mal?
Si queremos ver el mundo, si queremos ver las posibilidades, si queremos  ver toda esa inmensidad que está disponible para nosotros, está ahí afuera, solo tenemos que soltar esas certezas que tan fuerte sujetamos, solo tenemos que levantar la nariz y emprender el vuelo. Y es entonces que podremos ver en esa incertidumbre valor, sabiendo que podremos disfrutar de esa incertidumbre, que podremos vivirla como una aventura, pues ¿donde sucede una aventura si no es en la incertidumbre?

lunes, 7 de noviembre de 2011

Nubes y encuentro.

El pronóstico decía que hoy iba a ser un día bastante feo, igual eso solo es aplicable a la meteorología. Grata sorpresa me llevé al levantarme en este día domingo a las 7am, cuando miro para afuera y encuentro un cielo azul intenso, totalmente despejado, y un potente sol, saludando allá en el este. Es una pena perder tiempo en desayunar así que un bañito rápido, me tiro algo de ropa encima y me voy al aeródromo.
Caleu me sonríe cuando me ve llegar, lo saco afuera del hangar, hago el chequeo, que para Caleu es un mimo, llenamos de combustible y arrancamos nuestra aventura de hoy.
Caleu no lo sabe, pero hoy nos esperan en un encuentro de aeromodelismo que organizó la Agrupación Aeromodelista Libertad, tienen su campo aquí cerca, serán unos 30Km. Ayer por la tarde les envié un mensaje por el celular pidiendo permiso para aterrizar allí, pasó un rato y nadie contestó, así que pensé que no habría posibilidad. Cuando había soltado la idea y me encontraba en el auto llevando a los chicos a una fiestita, suena The Doors en el teléfono, me estaban llamando desde el encuentro en el campo, ellos casi sin señal, con una charla toda entrecortada pude entender que me esperaban allí y que me autorizaban para aterrizar en su campo. Que increible lo que puede producir solo una conversación, el resto de mi viaje en el auto transcurrió con una gran sonrisa dibujada en mi rostro.
Cabecera 03, potencia a full, cuidando el ala derecha, pues hay un vientito importante del este, corremos sobre el césped y Caleu se zambulle en el océano de aire, ya arriba nos sacudimos un poco por efecto de los vientos.  Nos dirigimos hacia el noreste buscando la ruta 11, donde se encuentra la agrupación. Un grupo de varios cumulitos vienen en dirección opuesta, desde esa enormidad que es nuestro Río de La Plata, estamos pasando por abajo cuando las pequeñas nubes nos llaman, siento que Caleu sube, bajo la potencia, pero Caleu sigue subiendo, es entonces cuando entiendo y le digo: ´´¿querés subir? Dale, vamos.`` Entonces lo ayudo y con muy poca potencia nos dejamos llevar hacia arriba, giramos para mantenernos dentro de la térmica, ascendemos y pronto la visibilidad disminuye, estamos adentro, es hermoso, se siente libre. Visibilidad de nuevo, estoy a 1100 pies de altura, veo allí en el frente que vienen varias nubecitas mas y allí vamos con Caleu, entramos nuevamente en otra, pero en esta oportunidad asomo mi cabeza por el costado, la nube acaricia mi rostro, me abraza, respiro hondo y la siento en mis pulmones, es como respirar alegría, es como respirar paz. El tiempo se para, disfrutar es la palabra, plenitud y completud es la emoción. Es intenso, muy intenso.
Estoy nuevamente afuera, ascendemos un poquito más y miro las nubes, solo que para mirarlas hay que ver hacia abajo, que linda es la libertad de poder ver las cosas desde distintos lugares, desde distintos ángulos, y esto es algo que no está reservado solo para los aviadores.
Ahora nos dirigimos hacia abajo, hacemos unos virajes, y distingo algo que debe ser el campo de la agrupación. Sí, es ese, hacemos una pasada por arriba, observo la dirección del viento y le doy forma a lo que será la pista, ahora, en la segunda pasada, nos aproximamos a la pista, bajamos y Caleu, con toda delicadeza posa sus ruedas sobre ella, nos vamos hacia un costado donde calculo podrá quedar Caleu un rato y apago el motor.
Aplausos, saludos, apretones de mano, abrazos. ¡Guau, que recibimiento!!! Da gusto venir aquí. Compartimos unos mates, conocí mucha gente, entre ellos al que construyó a Caleu. Vi muchos aeromodelos, vi varios vuelos, me encontré con gente conocida, conversamos, compartimos anécdotas. Pasaron dos horas y media, es hora de regresar, comienzo con los saludos y voy yendo hacia Caleu, que estuvo todo este rato mostrándose a la gente. Me llaman, me doy vuelta y observo que se reunieron alrededor y me hicieron entrega de un certificado de agradecimiento, de algunos regalos y de una invitación a que regrese cuando quiera. Mas saludos y abrazos. Caleu arranca, despegamos, hacemos un par de pasadas para saludar y regresamos hacia Poblet. 
Hoy fue un día especial, fue especial lo que viví en vuelo, fue un hermoso compartir lo vivido con la gente de la agrupación. Estoy muy agradecido, especialmente con toda esta gente linda que conocí hoy, pronto estaré visitándolos nuevamente.





















miércoles, 12 de octubre de 2011

Mis 40

Hoy es mi cumpleaños número 40, lo cual generalmente indicaría que tengo 40 años. ¿Tengo 40 años? Me recuerdo a mi mismo hace unos días atrás (10.950 +o-) y la gente que tenía más de treinta eran los grandes; ¡yo todavía no se que voy a ser cuando sea grande!
Cuando iba a la escuela y venía la maestra de Lengua, decíamos: ´´ahí viene la vieja de lengua``, probablemente tenía entre 30 y 40, hoy los amigos de mis hijos me dicen ´´señor``, y yo pienso: mocosos insolentes.
Voy a un negocio y la empleada me dice: ´´Señor, que necesita``, y yo para eso tengo 2 respuestas, una es mirar para todos lados y luego preguntar: ¿a mí te referís? o la otra opción es contestar solemnemente: ´´el señor está en el cielo``.
Un tiempo atrás vestía trajes, camisa y corbata, hasta que me dí cuenta que esa ropa usaban los grandes, así hoy ando con jean, o pantalón de corderoi y una remera manga larga con la foto de The Doors. Me abrigaba con un saco, hoy llevo mi campera de cuero, con las alitas de piloto, obvio.
También me doy cuenta de que algunas cosas fueron cambiando, por ejemplo ahora se puede ser adolescente hasta los 35, así que yo recién sería un jovencito.
Antes mi cabeza tenía un montón de cabello negro y alguna cana, hoy en cambio mi cabeza tiene un montón de canas y algún cabello negro, pero por suerte ¡está de moda el color plata!, lo puedo comprobar con los electrodomésticos y también con los auto, así que estoy en onda. Me pregunto, ¿el que puso el color plata de moda, será canoso?
Antes caminaba aproximadamente a 20Km/h, hoy camino a 14Km/h, es que descubrí que a 14Km/h obtengo un ahorro de energía, y como soy ecologista elijo el ahorro.
Otra cosa que fue cambiando es el tema de los años con la madurez, antes una persona de 65 años era grande, ahora en cambio es común escuchar por ejemplo: Viste que falleció fulano tenía 65, muy joven.
Mas cambios todavía, cuando comencé con mi negocio, hace 15 años, todos mis clientes eran personas más grandes que yo, hoy gran cantidad de clientes que visito son menores que yo, ¿será que fue cambiando el perfil del cliente?
No se, reflexionando un poco pienso ¿como cambió el mundo?
Será que yo también fui cambiando, madurando. En la película Forest Gump hay un momento donde la madre le dice a Forest: tonto, es el que hace tonterías. Yo, basándome en esta teoría, y queriendo mantenerme joven pienso: pendex es el que hace pendejadas y bueno, aquí me tienen.
Hoy estoy disfrutando de este día, con mi felicidad a pleno, acompañado, querido, divertido, que más puedo pedir.
Lo que si puedo es agradecer, así que quiero expresar mi gratitud por todos los saludos y llamados, mensajes al celu y mensajes en el Face que he recibido.
Muchísimas gracias a todos.

lunes, 3 de octubre de 2011

De visita en Fly Ranch

Estuve de visita en Fly Ranch, me tocó bastante viento y cruzado, un aterrizaje bien movidito. Allí conocí gente muy linda, quiero agradecer los mates de Flavio. Además me encontré con gente que también estaba de visita y con Silvio, un amigo de la infancia, de otra ciudad, al que hacía 20 años no veía.










Ahí van algunas fotos.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Recibimos visitas en Poblet




Mañana del lunes 22 de Agosto, calentando motor, todo listo para partir a un vuelito de feriado, en eso veo que un Cesna hace una pasada por la pista y luego se mete en circuito para aterrizar, así que apago motor, bajo de Caleu y miro el bellísimo aterrizaje. Luis Marrucchelli y su padre, del Aeroclub Escobar que vienen a visitar amigos aeronáuticos, compartimos un café, un rato de charla y clikeamos algunas fotos.
Me decido a emprender vuelo y llega Matías, otro piloto amigo, nuevamente espero, saca al DP1, hace su chequeo, combustible, y ahora si, a volar, con Matías, el DP1, Caleu y yo despegamos y comenzamos a trazar el dibujo de nuestra ruta sobre este cielo azul.
Un día para disfrutar, disfrutar de conocer gente nueva, disfrutar del rato y las conversaciones de hangar, disfrutar de la compañia, disfrutar de los preparativos, disfrutar del vuelo, disfrutar del paisaje, disfrutar de sentir el cielo entrando en la cabina para abrazarme. DISFRUTAR.




Mantenimiento y chequeo pre-vuelo (final)

En cuanto a un buen descanso, si me alimento bien y si tengo una buena actividad física, me ayudan en mucho. Si a esto le sumo el soltar l...