lunes, 31 de mayo de 2010

Con los pies en la tierra.

Volar es hermoso, me libera, me da otra perspectiva del mundo, me muestra la simpleza, la enormidad. Me da paz pues las conversaciones internas se apagan. Es puro placer que alimenta mi ser.

Ahora bien, no todo es maravilloso, también tiene sus cosas frustrantes y esto es lo que estoy viviendo hoy: llevo tres, o tal vez cuatro semanas sin poder volar, ya no sé ni el tiempo transcurrido.

Extraño ese rato de hangar, los mates con amigos, las bromas, subirme un ratito al monoplaza imaginando las travesías que vendrán. El chequeo, el momento del toqueteo con el avión, pasar mis manos por las alas, sentir la tela; por la hélice, por toda su estructura, disfrutando de sentirlo, cuando termino, mirar y oler mis manos. Extraño esas sensaciones en el momento de despegar, o la del momento de aterrizar, o cuando el viento me zamarrea un poco para que no me olvide que estoy en el aire, que no hay certezas, y que vale la pena.

Atado, con los pies en la tierra, siento esa terrible necesidad de estar allá arriba.

QUIERO VOLAAAAAAAAAAAAAAAR!!!!!!!!!!!

martes, 4 de mayo de 2010

Así lo siento


Encontré este texto en internet con el que me siento identificado, lo comparto pues refleja lo que sentimos varios de estos locos que volamos.


SER PILOTO ES ...

Existen dos variedades de pilotos, aquellos que llevan en su sangre la necesidad de volar por la misma razón que necesitan dormir, comer o respirar y aquellos que lo hacen simplemente por tarea, por obligación o porque no tienen otra alternativa. Los últimos, usualmente llegan a la profesión por casualidad u otra forma no planeada.
Los primeros, frecuentemente tienen la inquietud desde la niñez cuando veían en los aviones algo notable, místico, sublime quizás. Muchos de estos empezaron de pequeños a construir modelos de aeroplanos o acumulando fotos, pósters o cualquier otra colección con motivos aéreos. Conocían las especificaciones y datos de cualquier avión con lujo de detalles. Cuando crecen y tienen la fortuna de realizar su sueño de niñez, disfrutan enormemente su trabajo, se sienten (y son) los hombres más afortunados del planeta. “Los Pilotos son una clase aparte de humanos, ellos abandonan todo lo mundano para purificar su espíritu en el cielo, y únicamente retornan a la tierra después de recibir la comunión de lo infinito.” Este grupo conoce la diferencia entre volar para subsistir y subsistir para volar. La aviación les enseña orgullo como también humildad y, a pesar de que volar es un hechizo, ellos caen voluntariamente víctimas de su maleficio. Cuando en tierra, y durante días soleados, observan continuamente el firmamento añorando estar allí. Durante días lluviosos y nublados, recrean los procedimientos de vuelo en sus mentes.
El piloto sabe que el mejor simulador de vuelo está en él mismo, en su imaginación, en su actitud; porque la mente del piloto está siempre accesible a elementos nuevos y comprende que para volar necesita creer en lo desconocido. No obstante, los pilotos son hombres lógicos, calmados, disciplinados, que por necesidad precisan de pensar claramente, pues de otra manera se arriesgan a perder violentamente la vida.
Al sentarse en la cabina, el verdadero piloto no ata su cuerpo al cuerpo del avión, todo lo contrario, a través del arnés él amarra el avión a sus espaldas, a su completa anatomía. Los controles de la aeronave pasan a ser una extensión de su persona. Esta simple acción une al hombre y al aparato en la simetría de una sola entidad, en una mezcla única e indescifrable. Cada vibración, cada sonido, cada olor tiene sentido, y el piloto los interpreta apropiadamente. No hay duda de que el motor es el corazón del avión, pero el piloto es el alma que lo gobierna. Los pilotos no ven a sus objetos de afección como máquinas, todo lo contrario, son formas vivientes que respiran y poseen diferentes personalidades. Hay momentos en que dialogan y hasta riñen con ellos. Estos seducidos mortales perciben a los aviones con dotes de belleza incondicional.
Porque nada estimula más los sentidos de un aviador que la forma exquisita de una aeronave. No lo pueden evitar, están infectados por el sortilegio y vivirán el resto de sus vidas cautivadas por el embrujo de su belleza.
Para el piloto, percibir un avión es como encontrar un familiar perdido, una y otra vez. Cuando el destino trágico muestra su inexorable presencia y hay vidas que se pierden en infortunios aéreos, la esencia del piloto se entristece por lo acontecido. Más no podrá evitar, quizás por un infinitesimal segundo, que la sombra de su pensamiento se remonte al aparato y un golpe de aflicción, por el “amigo” caído, le sea inevitable.
Para el aviador, el sonido de pistones es una espléndida sinfonía, el sonido de un jet la síntesis de la fuerza. Aviones peligrosos no existen, solamente no pilotados adecuadamente. Para él, los aeropuertos son altares del talento humano, allí se realizan diariamente los desafíos y milagros frente a la energía de la naturaleza y la fuerza de la gravedad. Son lugares sagrados donde el ritual de volar se exalta y se glorifica, de donde caminos y fronteras se contraen y el mundo empequeñece. En los que igual se llora de alegría que de tristeza. En donde nacen esperanzas y sucumben ideales. En los que se evocan sitios lejanos y se añoran ausentes queridos. En donde en el sonido del silencio habitan los recuerdos y las hazañas de gigantes.
En el aire el piloto está en su elemento; es su hogar es allí donde él pertenece. Es allí donde él logra liberarse de las esclavitudes que lo sujetan a la tierra. Es un obsequio de los dioses y el aviador lo acepta con respeto y alegría. Este privilegio le permite escalar las prodigiosas montañas del espacio y alcanzar dimensiones en el firmamento que otros mortales no han alcanzado. Este regalo le permite apreciar la perfección del Creador y la absurda pequeñez de los humanos. Le permite, igualmente, reconocer que nadie ha visto la montaña hasta que ve su sombra desde el cielo.
Distinguir una persona que ha ofrecido su alma a la aviación es fácil: en una muchedumbre, cuando un avión pasa, su mirada se tornará inmediatamente al firmamento buscándolo, y no descansará hasta hacer contacto visual con el objeto de su distracción; no importa cuántas veces haya visto el mismo avión, es preciso verlo. Es algo inconsciente y se origina espontáneamente.
Los pilotos quizás puedan explicar los elementos físicos del vuelo, pero describir lo que ocasiona a su existencia es imposible. Porque explicar la magia de volar está más allá de las palabras…

“Papá, dejé mi corazón allá arriba.” Francis Gary Powers, famoso piloto de la USAF, derribado sobre la Unión Soviética en 1.960, describiendo su primer vuelo a la edad de 14 años.

domingo, 28 de marzo de 2010

EAA 29ª Convención en vuelo

Estuvimos presentes en la 29ª Convención de la EAA, fuí con mi hijo, que quedó fascinado. Era un mundo de gente, todo un evento, muchos aviones para ver y un show acrobático impresionante. Aquí van algunas fotografías de máquinas voladoras y un videito.
Espero lo disfruten como lo hemos disfrutado nosotros.















Viento cruzado

Un día, hace un par de meses, me toco aterrizar con viento cruzado a 90º, realmente se generó una dificultad para mí. Hicimos 3 o 4 aterrizajes, 2 de ellos tuve que abortarlos y subir nuevamente, hacer el circuito y vuelta a intentarlo.
Fue algo así: ya estando en inicial, voy descendiendo hacia la pista, pero no la veo en el frente, la veo por el costado haciendo un ángulo de 35 o 40º con respecto a la nariz del Flyer, por la corrección de deriva ocasionada por el viento. Una vez que estoy bien cerquita del suelo, piso pedal para enderezar el Flyer, y en cuanto se endereza estoy fuera de la pista, el viento me sacó, potencia y arriba. Sebastián, mi instructor me dice: ´´tenés que bajar mas el ala que da al viento``.
Segundo intento, con el ala un poquito mas abajo, pero al final estoy fuera de la pista y nuevamente escape.
Sebastián me propone hacer uno él para que yo observe, cuando llegamos a ese momento de darle pedal para enderezar , baja el ala a 20 cm del piso, un aterrizaje de lujo, y me dice: ´´ves que se puede bajar mas el ala, sin temores, vos le decís al avión lo que tiene que hacer``
Voy por mi tercer intento y aterrizo, pero la verdad no fue un lindo aterrizaje.
Me quedé con un poco de enojo y frustración, tan lindos que me salen los aterrizajes sin viento, o con viento frontal y en estas condiciones no podía hacerlo bien. Cuando llego a casa programo el simulador de vuelo en la compu, y le pongo viento cruzado a 90º, si bien no es lo mismo, ni se le acerca, es lo que tengo para practicar todos los días, y de todas formas los primeros resultados eran los mismos que en la realidad.
En los siguientes vuelos no tuvimos viento cruzado, hasta que llegó el día que yo esperaba, viento cruzado y fuerte.
Sebastián me dice: -hoy está bastante feo.
A lo que yo contesto: -es justo lo que estaba esperando.
Ya el despegue fue movido y arriba, a 500 pies, bastante turbulento. Damos unas vueltas, hacemos un poco de coordinación, un giro alrededor de un molino, unas ``s´´ sobre un camino. Hacemos el circuito para aterrizar. Nuevamente estoy en esta situación, descendiendo hacia la pista, corrigiendo la deriva, esta vuelta la pista la veo mas de costado, formando un angulo de 45º con respecto a la nariz. El viento es mas fuerte que en la anterior oportunidad. Me acerco al suelo, ahora es el momento, con decisión y firmeza, convencido de que ahora lo hago bien, piso el pedal, bajo el ala, primero toca la rueda derecha (de donde viene el viento), luego la izquierda y luego la de nariz. Un aterrizaje excelente. Y por supuesto viene el: ``Yahooooooo´´.
Luego me puse a pensar: ¿cuantas cosas en nuestra vida son vientos cruzados?, ¿como las vivimos?, ¿nos quedamos en el enojo o seguimos adelante? ¿nos preparamos y practicamos?, ¿lo intentamos nuevamente?, ¿nos permitimos equivocarnos?. La vida es para disfrutarla y estas cosas que nos suceden son para aprender.

jueves, 21 de enero de 2010

1º vuelo solo






Es miércoles 20 de enero, mediodía, suena The Doors en mi celu, avisándome que entraba un mensaje:
Matías: -¿querés volar hoy?
Mi respuesta: si, ¿a qué hora?
Matías: a las 17.
Yo: allí estaré.

Habían pasado 2 domingos sin que pudiera volar por el clima, tenía una necesidad terrible de estar allá arriba, se me hace imprescindible, como el celular que lo cargas un par de horas y te dura un par de días, yo necesito volar los domingos una hora y el efecto de felicidad, paz y completud me dura toda la semana.
Llego al aeródromo, luego de visitar algunos clientes, y cambio mis zapatos, pantalón y saco por sandalias, bermudas y remera, unos mates y a la espera de mi turno conversando en la ronda con otros alumnos y pilotos, ahora amigos.
Me toca mi turno de volar. Luego del chequeo salimos con Sebastián, mi instructor. Despegamos por cabecera 03 y ya arriba en cuanto pasamos la cabecera 21, escucho: emergencia y Sebastián que reduce la potencia. Nariz bien abajo, mantengo la velocidad y ya cerca del suelo escucho:

Sebastián: muy bien, ponele gas. ¿Estás despabilado?
Yo: ya lo creo, ¿va a ser así? ¿De entrada nomas?
Risas.

Primer aterrizaje, hermoso. Luego probamos quedarnos sin potencia en el despegue pero a 2m. de altura y luego arriba.

Sebastián: vamos para inicial que tengo que ir al baño
Yo: ¿enserio?
Sebastián: no aguanto más.

Segundo aterrizaje también hermoso.

Sebastián: apagá, volamos 20 minutos.
Yo: que, ¿cortamos acá?
Sebastián: no, quedate que voy al baño y vuelvo.

En eso vienen Matías y Enrique, ponen un contrapeso en el asiento del instructor y me dicen: vas a volar solo pibe.
Guau. No puedo creerlo. Entre como un caballo. Si bien sabía que era algo que tenía que suceder en cualquier momento, me agarraron totalmente desprevenido. Mi alegría es inmensa: Mi primer vuelo solo. Volvió Sebastián me dio algunas instrucciones y a la pista.
Chequeo, todo en orden. Ocupo posición en cabecera 03. Potencia al máximo, 40 millas, rotamos, el Flyer y yo, solos por primera vez. Ascendemos hasta los 500 pies. Paso por la vertical. Hago un poco de coordinación. Mi sonrisa es más grande que mi cara. Veo un árbol inmenso allá abajo, dibujo un círculo alrededor con el Flyer. Este es uno de los momentos más importantes de mi vida. Mis ojos se transforman en una cámara que registra todo lo que sucede. Acá arriba es hermoso. Miras un árbol: es hermoso, ves unas vacas: son hermosas, ves el diseño del terreno: es hermoso, los colores: hermosos. Esta el Flyer, el cielo y yo, no existe nada más. No sé qué clase de magia hay acá arriba, pero sé que quiero estar acá. Me dirijo hacia inicial y hago un aterrizaje de lujo y grito con toda la fuerza de mis pulmones: Yaaaahuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!
Cuando llego al hangar me están esperando para el festejo: saludos, felicitaciones, abrazos y barro, mucho barro.
P.D.: Gracias por este momento vivido.








sábado, 2 de enero de 2010

Deseos para el 2010

Hoy es el primer día del 2010, reflexiono sobre mi 2009, fue un año realmente bueno, un año de crecimiento, un año de aprendizaje, un año de aporte a la sociedad, un año donde descubrí mi pasión por volar, un año en el que conocí nuevas personas e hice nuevas amistades, un año importante para mi vida, por esto es que quiero agradecer a todos los que fueron parte y compartieron algún momento conmigo.
El 2010 comienza hoy y lo hacemos cada uno de nosotros, todos, con nuestras elecciones. Tenemos el poder de transformar el mundo que nos rodea. Existe un espacio entre cada estimulo y la respuesta, y en ese espacio esta nuestra elección, en ese espacio esta nuestro poder de cambiar el mundo.
Para este año lo que deseo realmente es que te des cuenta de que vos haces tu 2010, que vos tenés el poder de elegir, que vos podes ser parte del cambio y que tengas el coraje para decidir ser mas grande de lo que ya sos.
Un abrazo del corazón.
Pablo Busse.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Festival aereo en Chascomús (12 y 13 de diciembre)


Es sábado media mañana. El auto con el tanque de combustible lleno, verificados los neumáticos, el nivel de aceite y agua. El equipo de mate y los churros todavía calentitos en el bolso. Comenzamos el viaje, nos dirigimos a Chascomús con mi señora y los chicos con la finalidad de disfrutar en familia de un sábado aeronáutico.
Siempre me gustaron los viajes, la ruta, aunque en esta oportunidad el viaje fue solo de una hora, fue suficiente para sacarnos del cemento y la ciudad y comenzar a disfrutar de la naturaleza, del verde del campo.
Llegamos al aeródromo al mediodía, un día soleado pero muy ventoso. Enseguida pensé que en un día como este con los ultralivianos no podríamos volar. Esto es algo que me advirtieron que iba a suceder y eso que todavía soy alumno, me dijeron que cuando te pegas con esto de volar, por más que estés en un cumpleaños, una fiesta o trabajando, vas a mirar para arriba y vas a pensar : ´´que bueno que está hoy para volar`` o ´´como se verá desde arriba`` o ´´con este viento debe estar jodido``.
El equipo Hangar del cielo, con Cesar Falistocco estaba presente y nos regalaron un espectáculo fantástico. Primero danzando en el cielo al ritmo de la música y luego con sus pasadas rasantes, vuelos invertidos y tantas otras cosas que desde abajo se disfrutaban y asombraban a los espectadores.(Obviamente les mostrare la foto que me saqué con él).
Estuve conversando con Rodolfo, actual secretario de la Escuela de Vuelo Chascomús, que es la organizadora del evento por el re nombramiento del aeródromo a: ´´Aeródromo Municipal Presidente Raúl R. Alfonsín``, y me conto que además de lo que significa como figura presidencial, fue el que llevó a cabo la gestión para que el aeroclub inicial existiera. También me decía que en el 2010 se viene el festejo de los 25 años del aeroclub.
Aquí está la escuela de vuelo y también se practica paracaidismo, así que si estás interesado podes averiguar en http://www.escueladevuelomus.com.ar/ o podes contactarte a informes@escueladevuelomus.com.ar .
Si bien el dia arrancó con mucho viento y poca gente, fue mejorando y me han contado que el domingo fue todo un éxito, con muchos visitantes. Se han realizados montones de vuelos bautismos y de saltos en tándem.
Nosotros pasamos un sábado diferente, en familia, disfrutando del aire libre, las acrobacias aéreas y de estar bien cerquita de los aviones. Asi fue como nos despedimos de Chascomus, agradeciendo su hospitalidad y su don de buena gente, diciendoles hasta luego, hasta que el caminos de las alas nos vuelva a juntar.








Mantenimiento y chequeo pre-vuelo (final)

En cuanto a un buen descanso, si me alimento bien y si tengo una buena actividad física, me ayudan en mucho. Si a esto le sumo el soltar l...